Paula Moyano

YO PUEDO

Una salida de la medicina del miedo

Hace siete años dejé la ciudad y mi práctica como médica especialista. El monte totalmente abierto y honesto me recibió con los yuyos y el barro como medicina, y una reinterpretación del ser como fenómeno vital y espiritual. Mi transición estaba en marcha como una aventura amorosa con la esencia de la vida que incluye la belleza y lo desconocido.

En mi relación con toda forma de vida, comprendí que es el espíritu el que da forma al mundo de la materia. Dentro de cada uno de nosotros hay un potencial inmenso aplastado por las normas de la cultura, el sentido común y por lo que nos enseñan. Esta ciencia interior del empoderamiento es la que nos capacita para trascender los desafíos del sueño de la vida. La elección para que empiece la magia está en nuestras manos.

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Paula Moyano - Yo Puedo

 

GINECOLOGÍA HOLÍSTICA

Ginecología Holística es un enfoque preciso y eficaz -siempre verificable- que nos permite observar exactamente lo que está sucediendo en el organismo; entendiendo al organismo como la integración coherente de cuerpo, mente y naturaleza, un Todo. Lo que me mueve a ofrecer una ginecología sin espéculos es la concepción de promover un abordaje cuidadoso y respetuoso de la dignidad y la integridad de cada persona, fuera de las creencias hipnóticas sobre la malignidad o benignidad de los procesos de Salud y enfermedad. La Salud nunca se pierde, no puede enfermarse, es un proceso natural, biológico, pero que tal vez necesite un ambiente seguro de sostén y escucha sin juicio para poder emerger. Ahí es donde puedo acompañarte a entrar en contacto con vos misma y empezar a disipar emociones no digeridas que entorpecen el proceso de autosanación.

Enfermedad no es una sentencia de muerte. Es una decisión inteligente que hace la Salud para proteger al organismo de la destrucción de la totalidad de su ser y llevarlo al equilibrio. El síntoma es lo que grita, y está bien, es el aviso, el mensajero de algo experimentado en el cuerpo como trauma, conflicto o problema en el libre fluir de la Salud. El cuerpo no es únicamente un sistema mecánico, sino un proceso dinámico de inteligencia manifestándose dentro de la forma física. Si la situación que sostiene el conflicto se resuelve o se suelta, es decir se deja de percibir el peligro o amenaza, entonces no habrá síntomas. Pero a veces la situación se resuelve como se puede, y no siempre puede disiparse.

Mi única intención es mantenerme muy presente a lo que se ofrece sin emprender una acción directa y correctiva surgida del intelecto. Estoy escuchando una historia que se abre a la conciencia de cada una. Estoy reconociendo con qué emoción muy personal está correlacionado cada uno de los síntomas, ya sean pequeños o grandes, que te permitan encontrarte, estar en contacto con aquello que sentís (lenguaje biológico) y no con aquello que pensás o creés (lenguaje intelectual). En definitiva, estoy facilitando un dejar de contarnos historias. No existe una única realidad verdadera sino muchas realidades subjetivas que varían según el punto de vista de quien la mira.

Entonces, ¿cómo podría yo decidir qué es lo correcto y qué es lo incorrecto para vos? Sí puedo decirte que existen herramientas que nos enseñan a gobernar la realidad del modo más funcional posible, y que gracias a mi formación profesional puedo evaluar rápidamente y con precisión el grado real de la posible urgencia objetiva y subjetiva (dolores, hinchazón, sangrados, flujo vaginal, etc.) para ver cuáles pueden ser las estrategias más eficaces (naturales o alopáticas) de manera que puedas encontrar el camino hacia tu propio estado de mantenerte en Salud.

 

BIODINÁMICA CRANEOSACRAL

La Terapia Craneosacral es una terapia manual que, mediante la palpación sutil y delicados movimientos manuales, alienta y estimula al cuerpo a restablecer el equilibrio y reconectar con la Salud. Es tan suave y segura que es apropiada para personas de todas las edades, desde ancianos hasta niños y bebés, así como aplicable durante el embarazo y posparto, después de una operación, un accidente o en condiciones de fragilidad. Aunque los resultados óptimos se consiguen cuando se aplica con constancia, puede aparecer una mejoría sustancial desde la primera sesión.

El silencio interior y la relajación profunda son los primeros beneficios que se obtienen. Sin embargo, la Terapia Craneosacral ha mostrado enorme efectividad en el tratamiento de muchas enfermedades crónicas relacionadas con el sistema nervioso y el exceso de estrés físico o mental. Pero lo más importante es que la sanación no ocurre sólo en el nivel físico, sino en el psicológico, emocional y espiritual. Por ello, cuando el proceso de transmutación tiene lugar, el paciente entra en un estado expandido donde la sensación de separación cesa y en su lugar queda envuelto en un delicioso bienestar, en una paz que va más allá de la mera paz mental. El enfoque de las sesiones es ofrecer la oportunidad para que se produzca una expansión de conciencia en el momento presente y la Salud latente pueda emerger.

Hay varias técnicas que se pueden utilizar para ayudar al cuerpo del paciente a reorganizarse y crear las condiciones para la autocuración. Todas estas técnicas tienen un enorme respeto por la Inteligencia inherente del cuerpo. La terapia Craneosacral es una de ellas. Nunca se impone nada sobre el cuerpo del paciente, ni se fuerza al organismo para hacer algo que todavía no está preparado. El proceso de sanación emerge del propio cuerpo, no es algo que haya que dar, sino que es algo que siempre está presente. El proceder es buscar esa expresión.

Incluso en las condiciones de enfermedad más severas o en las zonas más alteradas y restringidas, existe una pulsación sutil que emerge en los tejidos y fluidos del cuerpo. Cuando este movimiento se expresa, la Salud se manifiesta. Cuando este movimiento no se expresa el cuerpo se reorganiza y es ahí cuando aparecen los síntomas. Los síntomas son adaptaciones a una nueva configuración, son avisos o mensajeros de las memorias de un evento traumático, incluido el ambiente emocional en el momento del trauma, conflicto o problema en el libre fluir de la Salud.

Estas marcas que ocurren en el cuerpo, estas rutas de impregnación, cambian la estructura y por supuesto que van a aparecer cambios funcionales. ¿Dónde? En todo el organismo. Por eso decimos que tratar la zona de dolor no es el objetivo. La Terapia Craneosacral busca tomar la ruta de retorno al núcleo de la alteración, encontrar dónde está en realidad el “problema”, que generalmente se encuentra a mucha distancia del sitio donde el paciente se queja.

¿Cómo es una sesión de Terapia Craneosacral? El paciente está acostado en la camilla boca arriba (no es necesario quitarse la ropa), el terapeuta de pie o sentado al lado del paciente descansa suavemente las manos en distintas partes del cuerpo (se utiliza muy poca fuerza). El terapeuta apoya y permite que el tejido pueda desenroscarse y mostrar su movimiento. Utiliza sus manos para reflejar al cuerpo del paciente el patrón que está conteniendo; al hacerlo, éste tiene la oportunidad de soltar ese patrón restrictivo y encontrar una nueva forma de organizarse.

El complejo cuerpo-mente es un sistema espontáneamente auto organizado que, al recibir la información correcta de su propio desequilibrio, tiene la capacidad de equilibrarse por sí mismo. Esta nueva configuración hace que el paciente cambie algo. ¿Qué va a cambiar? No lo sé. Lo que sé es que su ánimo es diferente y que muchas veces su conducta cambia sustancialmente. Va a referir “estoy más contento”, “estoy más feliz”, “me tengo más confianza” o “estaba preocupado por alguna cosa, pero no me acuerdo por qué estaba preocupado”, disipa parte del trauma y disipa la configuración que dejó el trauma.

La Terapia Craneosacral simplemente se apoya en lo biológico, y es lo biológico lo que nos dice qué es lo que paciente y terapeuta necesitan hacer. La información está ahí, y si la escuchamos el paciente dejará de hacer lo que ya no le sirve o hará lo que todavía tiene pendiente y no había podido modificar y estará en un equilibrio que perderá pronto y volverá a dar nuevas respuestas al medio. En definitiva, de eso se trata la vida.

El terapeuta necesita estar en una posición muy enraizada, mental, emocional y físicamente, y mantenerse neutral a fin de que el sistema no responda sólo a su presencia, sino que realmente le enseñe qué hay en el paciente en ese momento. Desde este punto de vista, la Terapia Craneosacral es una práctica espiritual, un sistema holístico que percibe al ser humano como un Todo y que apoya la sabiduría interna en su constante búsqueda de armonía y equilibrio, en un continuo encuentro con la vida. Un microcosmos y un macrocosmos de energía inteligente y viva. Energía que fluye en todas las cosas, que da la vida y la mantiene, pero que puede apoyarse cuando el proceso de vida se bloquea.

"La terapia craneosacral en su versión más tierna, la biodinámica craneosacral, es un viaje realizado en relación hacia ese sitio de Ser donde no hay patología." - Mike Boxhall

Sobre Mí

Breve reseña.

Mi nombre es Paula Moyano. Estudié medicina, hice la residencia en obstetricia y ginecología y más tarde un postgrado en medicina reproductiva y biología molecular. Trabajé por más de 20 años en el sistema de Salud público y privado. De a poco fui transicionando hacia el campo holístico y la enfermedad empezó a dejar de ser un monstruo contra el cual luchar para ser vista como un servicio de transformación.



Formo parte del grupo de los médicos que eligió ser médico porque tenía esa idea romántica de que la medicina era ayudar a otros a que se sientan mejor. No me asustaba estar 72 horas de guardia, ni perderme las salidas de moda. Para mí lo importante era estar al frente. Pero algo pasó, y no me di cuenta. Después de la facultad vino la residencia, años de agonía en el aprendizaje, ansiedad, estrés y agotamiento. En esa carrera de supervivencia yo fui apta, pero a un precio muy alto. Pronto me di cuenta que para sobrevivir había que separarse del cuerpo y volverse emocionalmente insensible, indiferente. Había que entrar en un mundo de ciencia, hechos y jerarquías, donde quedaba poco lugar para la enseñanza del arte de curar y sanar.



La naturaleza traumática de la educación médica y la ausencia de atención directa de la Salud emocional, me llevó a un estado de alienación compartido con otros médicos; escuchar las historias anecdóticas de pacientes como irrelevantes; ignorar claves de estrés emocional; realizar diagnósticos expertos y tratar a los pacientes como objetos de ciencia a los cuales hacemos cosas expertas; y ver la enfermedad y la muerte como fuerzas a conquistar con cirugías sofisticadas y drogas científicas. Sí, atendía miles de pacientes que no significaban nada más que un número en una lejana estadística, escribía recetas para calmar exigencias y ansiedades extremas, entraba y salía del quirófano como un robot, iba a congresos y hacía todas esas cosas que hacen todos los que están sin estar.



La verdadera Salud es libertad y yo la había perdido. Estaba exhausta, pero seguí repitiendo el patrón día tras día a pesar de sentirme inútil, enojada e impotente. Todo lo que sabía no tenía sentido. Cuando ya no quedaban casi rastros de humildad ni lazos de empatía, caí y toqué fondo, llegando a la ignorancia de mi naturaleza esencial. Con la crisis, me deshice y rehice. De a poco comencé a plasmar la voluntad de volver a la Pachamama. Estudié medicina aborigen, profundicé mis estudios sobre nutrición, medicina integrativa, meditación, las cinco leyes biológicas y la terapia biodinámica craneosacral. Descubrí que la medicina real engendra transformaciones en los niveles profundos del ser. Abracé la oportunidad de cambiar, ver nítido nuevos caminos, examinar renovadas confianzas, y volver a estar, presente, íntima, completa en mi cotidianeidad.



Mi motivación es ayudar a cada persona a encontrar su propia manera de escuchar sus procesos interiores, que le dirán qué tratamiento debe seguir. La Salud siempre tiene un plan de acción. Yo solo ayudo a la Salud a ir en esa dirección. ¿Hacia dónde va? No lo sé. Hacia donde necesite ir. Cultivar esa capacidad de comunicarnos con nuestra propia fuente de sabiduría requiere tiempo, paciencia, amor y dedicación y sé que a muchos el esfuerzo puede resultarles frustrante. Pero, dejame decirte una cosa: ¡vale la pena!

Paula Moyano

Médica Especialista en Ginecología, Obstetricia y Medicina Reproductiva.

Ayudo a las personas a tomar las riendas de sus vidas para salir del miedo y empezar a transitar una vida más liviana y completa.


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Medicina de Transición

La Medicina de Transición es una medicina flexible, fluida, relajada y armoniosa que nace del corazón y acompaña a cualquier persona que quiera tomar las riendas de su vida. La Medicina de Transición no es una medicina alternativa o una nueva terapia. La Medicina de Transición es una medicina de acción sin esfuerzo, una mirada centrada en la persona (totalidad) y no en la enfermedad (particular). No es algo intelectual o intuitivo. Es aborigen, instintivo. No hay una conclusión o diagnóstico inmediato -eso viene mucho después. El momento de la consulta es llenado con el esfuerzo de estar presente con la Salud y descubrir la historia a medida que se desarrolla hacia su propia respuesta. Por eso digo que mi trabajo es con los recursos, con lo que está. Esto a veces requiere un tipo preciso de paciente, una observación lenta sin enfocarse en la necesidad de concluir.

En un momento de máxima crisis, amenaza, contradicción y conflicto, es posible transitar la senda de la aceptación y abrazar la oportunidad de una nueva forma de vida gracias a una poderosa tecnología oculta en las profundidades de nuestro ser. A través de la Medicina de Transición, esta ciencia interior del empoderamiento se manifiesta, se hace de carne y hueso y expone la herida como un maestro que se presenta en el camino. La Medicina de Transición amplía la mirada sobre el paisaje para empezar a vivir cada momento desde la coherencia.

Nuestro cuerpo tiene una increíble capacidad de sanarse a sí mismo si le damos una chance. ¿Como le damos esa chance? Con paciencia y sin intervención, sin buscar cambiar nada. Solo brindándole las condiciones adecuadas para que los mecanismos de curación se manifiesten a través del sostén y la escucha. La confianza en el poder curativo de nuestro cuerpo no se consigue en farmacias ni dietéticas y no lo cubre la obra social. Es gratis, está disponible las veinticuatro horas, no tiene contraindicaciones ni reacciones adversas y nos libera de programas anclados en la mente confundida. Solo requiere coraje, dedicación, amor y una dosis de humildad para vivir en armonía con la sabiduría de la naturaleza como seres livianos, plenos, autosuficientes, felices y presentes.

Con la Cosmovisión Aborigen (yuyos como fuente de alimento y medicina para limpiarnos y desparasitarnos) y la Biodinámica Craneosacral (una forma muy bella de entrar en contacto con el cuerpo para restablecer el equilibrio y reconectar con la Salud esencial), nos renovamos no sólo en el nivel físico, sino en el psicológico, emocional y espiritual. Con la Medicina de Transición la gente se trasforma gracias a su propio viaje y no porque se les dijo como debería ser. Evolucionar es tomar conciencia de un modelo que ha existido siempre. Nada está trabajando en nuestra contra. Somos nuestros propios sanadores cuando decimos sí a lo que es.

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Medicina de Transición (PowerPoint, 86 MG)

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